miércoles, 20 de julio de 2016

Determina el Nivel de Victoria Que Quieres En Tu Vida



“Si estás recién muerto Dios te habla suave, pero si hace días que estás muerto te va a gritar: ¡Sal de la cueva, hoy es el día que camines en victoria!”

Cómo voy a ser más que un vencedor, si nunca tengo nada que vencer.

“Hasta que yo Débora me levanté, me levanté como madre en Israel”.

Las victorias que vengan a nuestras vidas, dependerán de Dios y de la disposición que nosotros tengamos para alcanzarlas. Siempre hay un paso de fe que tenemos que dar, y que sólo a partir de allí, obtendremos el favor sobrenatural de Dios. Él actúa, pero primero nosotros tenemos que decidir levantarnos en fe para emprender la batalla.

Hubo una mujer que vivió en la época de Los Jueces, era la época “en que cada uno hacía lo que bien le parecía”. O sea el pueblo de Israel siempre estaba sometido a otros pueblos por su desobediencia a Dios, sin embargo el Señor en su misericordia, cada tanto, les levantaba un juez para que los defendiera de los ataques de sus enemigos. En este caso, usó a Débora, que era jueza y también profetisa. Tenía conocimiento, una profunda sabiduría y piedad extraordinarios, fue instruida en los conocimientos divinos por el Espíritu de Dios, y acostumbrada a interpretar la divina voluntad, había llegado a tener una influencia extensa y gozaba del respeto general; ejercía todos los deberes especiales de juez, excepto el de dirigente militar.

Se levantó como una madre:

Ella podría haber dicho, “me levanté como jueza o me levanté como profetisa”, pero sin embargo dijo: “Me levanté como madre”.

Una madre es la que lo entrega todo por sus hijos, es la que no mide el sacrificio que tiene que hacer por ellos, es la que está presente en todos los momentos de su vida, es la que los guía en todas sus actividades para que no se olviden de ninguna cosa.

Por eso ella dijo luego: “Mi corazón es para vosotros, jefes de Israel”, porque puso todas sus fuerzas, todos sus sentimientos y todo su valor por su pueblo. Ella puso toda su pasión para pelear esta batalla, junto con toda su gente.

Se rodeó de gente definida:

Organízate cada día con una estrategia diferente. No siempre vamos a contar con las personas que pensamos que nos van a apoyar en tal o cual emprendimiento, porque muchas veces al principio, te prometen ayudarte pero luego desisten. Por eso tienes que orar al Espíritu Santo y pedirle ideas de oro. Por ejemplo Débora contó con algunas tribus que iban a salir a pelear contra Sísara el general del ejército de Jabín, el rey cananeo, pero no todas las tribus la apoyaron.

“De Efraín vinieron los radicados en Amalec, en pos de ti, Benjamín entre sus pueblos; de Maquir descendieron príncipes, y de Zabulón los que tenían vara de mando. Caudillos también de Isacar fueron con Débora”.

Siempre va a haber gente que Dios pondrá en nuestro camino para pelear la buena batalla de la fe. Él sabe que solos no podemos, por eso debemos rodearnos de gente de fe, con resolución, con ánimo pronto. Llenos de la unción del Espíritu Santo, con esa gente podemos ir al frente porque sin duda vamos a vencer.

Dice la Escritura que una vez que ellos se decidieron a luchar por su pueblo, DIOS PUSO A LA NATURALEZA A FAVOR DE ELLOS. “Desde los cielos pelearon las estrellas; desde sus órbitas pelearon contra Sísara. Los cuerpos celestes actuaron a favor del ejército de Israel. “Los barrió el torrente de Cisón”: era un arroyo pequeño, pero ahora, por la gran lluvia que había caído, había crecido de tal manera, que llegó a convertirse en un profundo y rápido torrente; así que se ahogaron cuantos intentaron atravesarlo vadeando o nadando.

Dios suplió lo que les faltaba en cuanto a fuerza militar, porque: “El da mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos”.

Se desvinculó de los que ponían excusas:

También se mencionan a los que no quisieron pelear:

“Entre las familias de Rubén hubo grandes resoluciones del corazón”; ¿Por qué te quedaste entre los rediles, para oír los balidos de los rebaños?

Esta tribu representa a la gente que “hablan pero no hacen”, en los rediles estaban más seguros que el campo de batalla, y se excusaron de acudir por resultarles inconveniente el dejar a sus rebaños. Siempre va a haber algo que te ata, para que no salgas a la batalla; pero tú decides si seguir viviendo sometida al enemigo o cortar totalmente con los vínculos que te atana él.

“Galaad se quedó al otro lado del Jordán”:

Prefirió quedarse a reposar en la altiplanicie, al otro lado del Jordán, antes que acudir a prestar su ayuda contra el enemigo en común.

La comodidad nos atrae poderosamente, pero no trae ningún resultado a nuestra vida. “El perezoso no ara a causa del invierno; pedirá, pues, en la siega, y no hallará”.

“Y Dan, ¿Por qué se estuvo junto a las naves? Se mantuvo Aser a la ribera del mar”:

Estas dos tribus, se negaron igualmente a acudir. Ambas tribus estaban asentadas a orillas del Mediterráneo. Dan estaba muy a gusto comerciando con sus naves, y no quiso renunciar a las ventajas del negocio terrenal. Aser, por su parte, se había contentado con unos primeros intentos de invasión, y se hallaba muy tranquila junto a los fenicios en sus ensenadas.

“El que ama al mundo, el amor del Padre no está en él”.

“Maldecid a Meroz, dijo el ángel de Jehová; maldecid severamente a sus moradores, porque no vinieron al socorro de Jehová contra los fuertes”:

Quien se lleva la peor maldición es Meroz. Esta tribu estaba cerca precisamente del camino de los fugitivos de la batalla por lo que sus habitantes tenían una magnífica oportunidad de ayudar al ejército de Israel. De seguro tuvieron miedo a los carros herrados de Jabín, y prefirieron salvar el pellejo. Parece ser que la ciudad era a la sazón, no sólo de posición estratégica, sino también de poblaciónalta, por lo que se esperaba mucho de ella y por eso, es digna de especial maldición.

Se vistió de fuerza y honor y salió a la batalla:

Ella no peleó como un soldado, hizo algo más poderoso, ella peleó en el Espíritu, sabía muy bien que la victoria no se la daría, ni el ejército, ni la espada, sino el Santo Espíritu de Dios. Por eso le dijo a Barac, el que iba delante del ejército: “levántate, porque este es el día en que jehová ha entregado a Sísara en tus manos. ¿No ha salido jehová delante de ti?”

Ella tenía Convicción, sabía que la palabra de Dios nunca vuelve vacía, por eso en las estrofas de su canto dijo:

“Despierta, despierta, Débora; Despierta, despierta, entona cántico. Marcha oh alma mía con poder… perezcan todos tus enemigos, oh jehová; Mas lo que te aman sean como el sol cuando sale en su fuerza. Y la tierra reposó cuarenta años”

Siempre va a haber un recordatorio de todos los hechos trascendentales de nuestra vida. Y así como nosotros no los olvidamos, porque de hecho fueron muy importantes. De la misma manera el Señor los tiene muy presentes. Este cántico, es un registro de aquellos eventos, que compuso la misma Débora y que quedaron como ejemplo para que nosotros elijamos el nivel de victoria que queremos para nuestra vida. Eso dependerá de la actitud que tengamos, es lo más importante que existe, la diferencia entre obstáculo y oportunidad es la actitud. Estamos a una actitud de nuestra bendición. Es lo que llevamos puesto en nosotros las 24 horas del día. Tienes que ser líder en todo lo que emprendas, porque sólo los que tienen pasión, son los que rompen con todos los límites que aparecen. Y elige rodearte de gente de fe, que vive lo que dice y que ejecuta con prontitud lo que le pides. No ponen excusas, siempre están dispuestos a la nueva orden que Dios les dará.

¡Vístete de poder y marcha hacia el nuevo desafío sin dudar, pues en Dios harás grandes proezas y valentías!



Autora: Silvia Truffa



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lunes, 16 de mayo de 2016

Beneficios de adoptar a un perro


Un perro, es de los seres que te entregarán su corazón sin pensarlo dos veces.
Si estás pensando en tener una nueva mascota y estás lista para darle todo tu amor y cuidado, aquí te diremos porque adoptar un perro es tu mejor opción.

Tendrás hermosas experiencias, como ser recibida todos los días con una sincera mirada de agradecimiento. Sin duda será el perro más feliz cuando te vea llegar a casa.
Los minutos que puedas jugar con él, serán los más bonitos de su día.
Recibirás los besos más sinceros del mundo de parte de él.

Cambiarás la vida de un ser que probablemente hubiera tenido un final triste de no haber sido por ti.
Aunque no lo creas, los perros se dan cuenta cuando estás triste, por eso, no te sorprendas cuando tu mascota se acerque a ti y busque apapacharte en tus momentos difíciles.

Adoptar a un perro es uno de los gestos más valientes y hermosos que deberías intentar una vez en tu vida.


por:Starmedia

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domingo, 15 de mayo de 2016

Mujeres cristianas en la historia





Un legado que trasciende los siglos

SUSANA WESLEY

Susana creció en un ambiente piadoso; su papá, fue un hombre muy usado por Dios. Ella fue la mayor de 25 hermanos. Se la describe con un carácter de benignidad, gozo, disciplina, y sobriedad. Estudiaba con ahínco y aprendió griego, latín y francés cuando aun era joven. Sus libros de estudio fueron la Biblia, libros de teología y los escritos de la Iglesia primitiva.

Se la llama "la madre del metodismo" debido a los métodos que empleaba en la crianza de sus hijos para hacer de ellos hombres de bien, y hombres de Dios. Dedicaba dos horas por día (una a la mañana y otra a la tarde) para estar a solas con Dios. Fue una mujer de oración, que oraba y meditaba y además llevaba su fe a la vida cotidiana. Fue madre de 19 hijos (ocho de los cuales murieron infantes). Su vida no fue fácil. Su presencia y su personalidad firme, su educación, su capacidad organizativa, sus métodos, fueron claves en la crianza de los hijos y en el ambiente hogareño. Tenía un propósito definido.

Dispuso métodos prácticos por los cuales logró una vida ordenada. Ella conocía bien las ventajas del orden y la disciplina, de modo que plasmó esa disciplina sistemática en la vida de sus hijos. Se esforzó en formar buenos hábitos en sus hijos. Dispuso el tiempo para dormir, para comer, para descansar, para levantarse etc. (incluso desde bebés). Era puntual en sus actividades y quehaceres, y aun ante los imprevistos mantenía el orden en su hogar. Eso transmitía una impactante seguridad a los niños. Susana siguió implementando sus métodos con sabiduría y sin desviarse, sabiendo que sus efectos serían de gran provecho para ellos.


Educó a sus hijos para controlar sus apetitos y deseos de modo que estos no gobernaran sus vidas. Participaban del culto familiar, y la oración. "Me esfuerzo por capturar la voluntad de un hijo desde su temprana edad y trato de cuidarla hasta que el niño la entregue a Dios. Este es el único, fuerte y razonable cimiento de una educación, sin la cual, ningún precepto ni ejemplo tendrá efectos", decía. Enseñó metódicamente a sus hijos, y dedicó seis horas diarias durante veinte años con ese fin. Cantaban y usaban la Biblia como libro de texto. No solo era una enseñanza académica: "Hay muy pocas personas que dedicarían los mejores veinte años de su vida para salvar las almas de sus hijos.", escribió a su hijo Juan. Ella escribió tres libros: A Manual of Natural Theory (Un manual de teoría natural), An Exposition of the Apostles' Creed (Una explicación del credo apostólico) y An Exposition of the Ten Commandments (Una explicación de los diez mandamientos).



Se abocó a edificar en sus hijos un carácter piadoso. La enseñanza metódica de Susana no solo educó a sus hijos sino que los formó como verdaderos cristianos. Ella ejerció un sabio equilibrio entre la disciplina y el amor. Permitía los juegos, las risas y el bullicio de los niños como es normal, pero les enseñó la importancia de tiempos de quietud, de oración, de estudio y de trabajo. Fue una madre muy cariñosa, y sus vecinos testificaban que su hogar se destacaba por el amor. Cultivar las huertas, cuidar los animales, ordeñar las vacas, sembrar, y otras tareas similares constituían buenos hábitos y eran además lecciones objetivas para sus hijos. Todos sus hijos al morir estaban “en el Señor”. Juan sobresalió en la organización y administración de las igleisas metodistas. Carlos,aunque también predicaba, se destacó escribiendo himnos.


Muchos historiadores sostienen que "Susana Wesley es la madre de la iglesia metodista". Los críticos consideraban que había muchos métodos en la forma de vida de Juan, Carlos y sus amigos, de modo que los llamaron “metodistas”. Pero ellos solo implementaban y transmitían los principios y métodos de enseñanza que aprendieron de su madre. Al estudiar el movimiento metodista, observamos el impacto que Susana tuvo en sus hijos. Su consagración, la disciplina y el orden, el amor, sus devocionales privados (sus tiempos de estar a solas con Dios), el aborrecer lo malo, su enseñanza metódica de las verdades de la fe, y el tiempo dedicado a su hijos dieron un fruto que sigue creciendo hasta el día de hoy.



Si tu prioridad dada por Dios es el transmitir la verdad de la Palabra a tus hijos, y formar un carácter cristiano en ellos, recordá que al hacerlo estás bendiciendo a las próximas generaciones. Transmitís vida espiritual a una sociedad que está desesperada y necesitada del amor de nuestro Dios. ¡Tu esfuerzo vale la pena y resultará en mucho bien!

 por Mujeres de Puerta del Cielo


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sábado, 14 de mayo de 2016

Los cinco roles de la mujer en la sociedad actual





El Siglo XXI es el siglo de las mujeres. Somos buenas madres, buenas trabajadoras, buenas amas de casa, buenas amantes pero también mujeres.

1. Profesional trabajadora


Hablamos de la mujer que realiza un trabajo remunerado, bien sea por cuenta propia o ajena, sea una profesional liberal, tenga una empresa, sea funcionaria, o trabaje a tiempo completo o a tiempo parcial, de forma fija o eventual.

2. Cónyuge


Como esposa, en este rol se ocupará cariñosa y atentamente de su pareja y frecuentemente le ayudará en sus temas personales, como pedir por él cita en el médico o con el peluquero, comprarle sus artículos personales (ropa, artículos de aseo y similares) o ayudarle en situaciones complicadas que se pudieran presentar.

3. Madre


Cuando la mujer también es madre, ella es la mayor responsable de la estructura que conforma la vida emocional, física e intelectual de sus hijos, transformando a unos bebés totalmente dependientes en unos adultos completamente independientes. La madre suele llevar el peso de los niños: frecuentemente es la que elabora y cocina los menús, hace las compras, media en las riñas entre los niños, domina la medicina pediátrica, encuentra los calcetines que se desemparejaron, toma la temperatura al niño cuando éste duerme y un sinfín de detalles que surgen en el día a día de una familia.

4. Administradora del hogar


Tanto si la mujer se ocupa personalmente de las tareas domésticas, como si supervisa a la persona que las realiza (empleada del hogar), o situaciones intermedias (personas de apoyo que realizan ciertas tareas: plancha, cuidado de los niños en ciertas horas, limpiezas de la vivienda puntuales...) es la mujer en la mayor parte de los casos la responsable final del hogar.

5. Mujer


La sociedad en la que vivimos "exige" que la mujer tenga que estar arreglada, que luzca bonita, que cuide su físico, su peinado, que se vea bien. A los veinte años esta cuestión se lleva fácilmente, pero a medida que pasan los años conseguirlo requiere de mayor tiempo y de más esfuerzo (económico, personal y familiar). Hacerlo no es una frivolidad, sino una necesidad, pues "estar bien" significa tener una imagen de aspecto agradable cuando se mira al espejo; significa cuidar la salud y la apariencia, sin vivir para la apariencia. Todas sabemos que la mujer que está bien consigo misma tiene también una buena imagen exterior que proyecta hacia los demás.


por:Rosa Ruiz


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